EMPRESA

Nosotros

Serrería Domènech SL es una empresa que se dedica al embalaje de madera desde hace más de cincuenta años. Si bien la empresa comenzó fabricando exclusivamente palets con madera nueva, el respeto al medio ambiente ha hecho que desarrolláramos el reciclaje y la valorización de los palets usados.

La empresa ha estado en constante evolución hasta nuestros días para poder especializarse tanto en el sector del embalaje como en todos los servicios de reciclaje.

Actualmente disponemos de una estructura capaz de proporcionar una respuesta rápida a cualquier necesidad. Podemos fabricar palets con madera nueva y con madera reciclada. También hacemos palets mixtos, es decir, utilizando a la vez madera nueva y madera recuperada. Además, tenemos contenedores y plataformas para dejar en las instalaciones·de los clientes.

La calidad del servicio que ofrecemos nos ha permitido fidelizar a nuestros interlocutores, ya que nuestras relaciones se basan en la profesionalidad, la seriedad y la confianza. Así, consideramos que los clientes son una parte activa de la empresa, con la que interactuamos necesariamente por conseguir un servicio óptimo y en constante evolución. El objetivo es garantizar nuestra competitividad ofreciendo un servicio integral a los clientes, gestionando embalajes de madera y haciendo el mantenimiento de los parques de palets.

Contribuimos a conservar el medio ambiente, ya que los embalajes de madera se fabrican en partir de un recurso natural abundante y renovable. Así, los palitos de madera son fácilmente reparables y, además, son valorizados. No llevan ningún tipo de tratamiento químico, por lo que pueden ser utilizados en todos los sectores de actividad.

Historia

Hacia el año 1900 Salvador Doménech y Padrosa montó en Amer una fábrica de maderas, leñas y carbón. El negocio fue creciendo y llegó a contar con la colaboración·elaboración de unas ochenta personas. Se especializó en la producción de carbón, haciendo carboneras en el bosque y en la fabricación muebles para el hogar. La activado paró durante Guerra Civil ya que la industria fue incautada.

Al finalizar el conflicto, su hijo Antoni Domènech Buxó continuó con el negocio. Incorporó la fabricación de duelas de castaño para barricas de vino, la confección plantillas y ruedas para carruajes. Con el paso del tiempo, pero, dada la bajada de la demanda de ruedas de carruaje y del consumo del carbón, ya que aparecieron nuevos combustibles, la empresa se introdujo en el mundo del embalaje. Comenzó fabricando cajas de madera para bebidas, para acabar haciendo todo tipo de palets de madera.

Con el aumento de la actividad, la empresa se trasladó del centro del pueblo en las afueras, en la zona industrial, en un lugar suficientemente amplio para poder almacenar tanto los palets fabricados como los troncos preparados para ser aserrados. Últimamente, pero, la recuperación y la valorización de los palets usados ​​han pasado a ser la ocupación principal.